Comunicación interna, una responsabilidad compartida

By 23 diciembre, 2020Brand & Corp PR

Columna por Carolina López

Quienes trabajamos en comunicaciones internas intentamos posicionar esta área en las organizaciones, convencidos de la utilidad que estas tienen para las empresas (de cualquier tamaño). Si bien instalar un área responsable es importante, generar una dinámica que permita desarrollar esta función para que tenga el valor que las compañías esperan es aún más relevante. Y en esta tarea los protagonistas son tanto los comunicadores como los líderes.

Las comunicaciones internas no son solo un aporte para que los colaboradores entiendan cuáles son los objetivos estratégicos de la compañía en la que trabajan o estén permanentemente informados de lo que ocurre en ella para fomentar “orgullo y pertenencia”, sino que también para que los líderes conozcan lo que sus equipos opinan, sugieren, sienten y puedan nutrirse de este diálogo.

La comunicación no solo debe ser descendente (top down), sino que también ascendente (bottom up). En tiempos de crisis, como el que hemos vivido este año, esta se hace aún más necesaria. Permite tomar decisiones informadas e incluso generar mayor compromiso de los colaboradores, quienes se sienten escuchados y que la organización sintoniza mejor con ellos y sus necesidades para realizar un mejor trabajo. Cabe recordar, además, que los colaboradores son los mejores embajadores que una empresa puede tener, por lo que contar con ellos es fundamental, y en “tiempos de calma” es necesario construir este capital y cautelarlo sobre todo cuando se puede ver amenazado por alguna crisis.

Para lograr que esta comunicación bidireccional sea eficiente y valiosa para las compañías, los canales deben estar abiertos permanentemente. Y esto no es solo responsabilidad de las áreas -o los asesores- de comunicaciones sino que también es un compromiso que los líderes de las empresas deben asumir. “Tu principal preocupación debe ser comunicarte con tus grupos de interés internos”, recomienda a los líderes Yago de la Cierva, profesor del IESE Business School.

El rol de las jefaturas es vital, ya que son quienes más conocen a sus equipos y estos, a su vez, confían en ellos. Es recomendable que la comunicación fluya desde los niveles jerárquicos más altos a los mandos medios, de manera que estos puedan entregar información fidedigna y respuestas certeras a sus equipos, alineadas con las estrategias definidas por la organización en un discurso único. Asimismo, es necesario que estos líderes presten atención a lo que los colaboradores bajo su dependencia transmiten y hagan llegar a los altos mandos esta información, que puede ser de gran utilidad para generar nuevas estrategias, acciones o direccionar esfuerzos.

Y en tiempos en que el teletrabajo gana terreno y la posibilidad de comunicarnos cara a cara disminuye, la tecnología es una gran aliada para propiciar este objetivo, ya que facilita el que podamos mantenernos en contacto. Por eso es importante, además, analizar las herramientas de comunicación disponibles en la organización e innovar para que el diálogo nunca se pierda pese a la distancia.

La oportunidad que nos ha dado la pandemia para reforzar las comunicaciones en las organizaciones es única y lo importante es sacar lecciones para hacerlo cada vez mejor. Ya no solo se trata de informar, sino que también de acompañar, escuchar, contener y motivar. Y en este desafío la comunicación bidireccional es la clave.