Según la Sociedad Chilena de Dermatología (Sochiderm) la rosácea se presenta
más frecuentemente en las mujeres, siendo más común que se inicie en la tercera o
cuarta década de la vida, pero que su frecuencia es mayor entre los 40 y 50 años.

La rosácea se caracteriza por un enrojecimiento facial persistente que se produce por la
dilatación e inflamación de los vasos sanguíneos (eritema) y es más común que se inicie
luego de los 30 años según la Sochiderm. El eritema característico de la rosácea se
manifiesta porque al dilatarse los capilares, aumenta el flujo sanguíneo, produciendo una
inflamación. Así, se genera una sensación de calor y la pigmentación de color rojizo en el
rostro, siendo más visible en pieles claras.

La Dra. Stefania Toso, dermatóloga de Clínica La Parva, explica que “los pacientes que
padecen rosácea tienen una piel más sensible, las paredes de los capilares faciales de
estas personas se expanden más rápido. El motivo de esta reacción es multifactorial dentro
de los que destacan el calor, cansancio, alimentos estimulantes y momentos estresantes”.

Para minimizar las consecuencias, la especialista recomienda realizar dos veces al día
limpiezas faciales con lociones micelares o sustitutos (syndet), utilizar protección solar,
hidratar la piel diariamente e intentar tomar los momentos de estrés con más calma. “No hay
una receta general para todas las personas, ya que las pieles son distintas en cada uno de
los pacientes, pero existen consejos básicos para mantener nuestra piel lo más sana
posible”, asegura la dermatóloga de Clínica La Parva.
Por otra parte, la alimentación cumple un rol esencial para disminuir el enrojecimiento facial.

La Dra. Jimena Echenique, nutrióloga de Clínica La Parva, recomienda aumentar el
consumo de alimentos ricos en omega 3 por su acción antiinflamatoria como son el salmón,
el atún y las carnes blancas como el pollo y el pavo. Por otro lado, recomienda comer frutas
no cítricas como las manzanas, peras, uvas, frutos rojos, melón y mango. “Se aconseja
consumir estos alimentos en su estado natural, es decir, crudos para que aporten todas las
vitaminas y minerales para que contribuyan a una mejor elasticidad y tersura de la piel. Los
alimentos que se deben evitar, son los condimentos picantes y algunos lácteos”.

Según las especialistas, con estos consejos, la rosácea sólo disminuirá, ya que no existe
una receta para eliminarla, es algo que algunas personas padecen por su tipo de piel y que
puede aparecer por momentos puntuales de tensión extra o trastornos hormonales.