Desde la Sociedad Chilena de Cirugía Plástica estiman que el número de compatriotas que se dejan llevar por los “ofertones” va en aumento.

 El  “turismo médico” ha crecido en la mayoría de los países desarrollados y está determinado por la oferta de precios notoriamente más bajos en el costo de un tratamiento en su lugar de origen. La revista de la Sociedad Norteamericana de Cirugía Plástica (ASPS, por sus siglas en inglés) publicó recientemente un estudio que pone en tela de juicio a los tratamientos ligados al “turismo médico”, ya que pueden ser una problemática de salud pública para el país de residencia del paciente porque los costos asociados a la reconstrucción de malas intervenciones, producto de falta de prolijidad en los protocolos quirúrgicos y de seguridad son muy altos.

Chile, por su parte, ha tenido un aumento en este tipo de turismo. En el caso de las cirugías plásticas o tratamientos estéticos, existen cuatro destinos recurrentes para los pacientes chilenos: Perú, Bolivia, Ecuador y Argentina. En muchas ocasiones, los pacientes se encuentran con “ofertones” irresistibles, que pueden traer consecuencias muy caras. No hay cifras oficiales, pero todos los años llegan más compatriotas con complicaciones luego de un viaje médico para proceder con un tratamiento de belleza.

Según su experiencia, el presidente de la Sociedad Chilena de Cirugía Plástica, Dr. Claudio Thomas, afirma que “las complicaciones más comunes son infecciones del sitio quirúrgico, dehiscencia (apertura anormal) de heridas operatorias, problemas de cicatrización de heridas, dolor y  resultados insuficientes por mal planeamiento operatorio o complicaciones post operatorias no tratadas”.

El problema es que esta práctica no está exenta de varias o graves complicaciones,  las que terminan siendo resueltas en el país de origen del paciente con costos importantes para el sistema de salud local y para el mismo afectado. En algunas ocasiones estas cirugías “exprés” han llevado a la muerte de quienes han arriesgado su vida a cambio de un procedimiento médico de menor costo.

Especialistas de la SCCP advierten que los pacientes deben poner mucha atención a la hora de proceder a un “ofertón” porque los resultados pueden ser inesperados. “A veces las personas se dejan llevar por los precios, eligiendo así la opción más económica. En muchas ocasiones los médicos tratantes no son especialistas o los lugares donde realizan los procedimientos quirúrgicos no son clínicas aptas y el equipo médico para abaratar costos no completa todas las normas de seguridad o el manejo postoperatorio adecuado, incluso poniendo en riesgo la vida del paciente”, asegura el Dr. Patricio Covarrubias, miembro de la SCCP.

Así, en muchas ocasiones estos procedimientos no los realizan médicos certificados en sus países y sin tener las competencias necesarias, llevan a cabo procedimientos en los cuales los pacientes pueden experimentar complicaciones que pueden dejar graves secuelas. Estas secuelas requieren un tratamiento extenso y costoso cuando no son tratados a tiempo.

En esta línea, “la cirugía cosmética realizada en el exterior puede conllevar riesgos sustanciales de complicaciones, lo que genera una carga para los pacientes y para el sistema de salud”, agrega el doctor Covarrubias.

Antes de decidir someterse a una cirugía, los especialistas aseguran que una parte importante de esta elección es tener claro quién es el médico tratante y no exponerse a problemas post operatorios innecesarios por una oferta comercial.