Las operaciones pueden cambiar la vida de muchos jóvenes que sufren del acoso
de sus compañeros por alguna característica física. En Chile hubo un crecimiento de
180 cirugías plásticas realizadas entre el 2016 hasta el 2017. La otoplastia y la
rinoplastia son algunas de las cirugías a las que más se sometieron los menores en
Chile.

Más de 170 mil jóvenes con menos de 18 años se realizaron un procedimiento estético en
2016 en el mundo, según datos de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética
(ISAPS). Chile también se suma a esta tendencia, según datos de la Sociedad Chilena de
Cirugía Plástica, durante el 2016 se realizaron 720 cirugías plásticas a menores de edad
mientras que en el 2017 fueron un poco más de 900 siendo las rinoplastias (modelación de
la nariz) y otoplastias (cambio de porte de las orejas) los tratamientos más recurrentes.

En los colegios, los niños suelen enfrentar el bullying de sus compañeros por ser más bajos,
ocupar lentes, tener orejas prominentes o una nariz grande. Por eso, algunos recurren a la
consulta de un cirujano en busca de una solución.

“Esta generación se atreve cada vez más con el bisturí y esto no tiene nada de malo. Al
contrario, querer pasar por pabellón cuando algo nos acompleja enormemente y está
afectando nuestra vida es una decisión valorable”, dice el Dr. Pedro Vidal G-H, Cirujano
Plástico de Clínica La Parva.

Los expertos de Clínica La Parva aconsejan que los menores eviten los tratamientos
invasivos, porque el cuerpo aún no se ha desarrollado en un 100%, pero aseguran que,
“con la evaluación correspondiente y la autorización de sus padres, la cirugía plástica es
una buena opción”.

El doctor Vidal además recomienda que siempre consulten a un cirujano plástico certificado,
para que los resultados sean óptimos, se ahorren complicaciones y queden satisfechos con
el procedimiento.